Traductor

jueves, 3 de octubre de 2013

LA SUMERIA Y LA OSA, CUANTO MÁS CEJIJUNTA, MÁS HERMOSA

¡Claro que las sumerias se maquillaban! Eran muy coquetas, y se han encontrado poemas donde se describen minuciosamente los procesos de su "embellecimiento".  Eso sí. Una mujer sumeria maquillada, no sería muy bien vista hoy día. En Sumeria, al igual que en otras civilizaciones antiguas, el maquillaje era una imitación del arte de la escultura.  Las estatuas de la época se pintaban (aunque ahora veamos  la Venus de Milo blanca deslumbrante, en tiempos estuvo policromada, lo juro por San Fidias). 

Gracias a análisis modernos, sabemos que así lucía
una Koré.  ¿A que estaba guapa la moza?
Los sumerios pintaban de colores sus estatuas, e incluso colocaban piedras de colores en los ojos, sobre todo azules, ya que se consideraba que ese color era una señal divina, y los gobernantes eran muy chulescos, incluso ya en esos tiempos remotos.  Por ello, las macizas de los dos ríos, se maquillaban imitando a las estatuas, por lo que hoy día parecerían un poco "ridículas" (o, como dicen en mi tierra... "más pintás que una puerta de corral", o, como decíamos en el teatro... "maquillaje tipo 30.000 watios de luz-pilingui").

Uno de los elementos de maquillaje más importantes era la raya del ojo, que se pintaban de forma parecida a los egipcios.  Esto se hacía, no sólo por estética, sino por salud. El maquillaje de ojos era parecido al Kohl egipcio, y entre sus ingredientes estaba el polvo de antimonio, que es un bichicida fantástico para evitar enfermedades oculares, así como la ceniza de incienso.

Los coloretes se solían aplicar mezclando cremas diversas con polvos minerales, como la azurita para el azul o la malaquita para el verde.  El azul en la sombra de ojos tenía mucho éxito, ya que era el color del lapislázuli, y sobre todo las mujeres acadias, que debían ser más pijinas (pusieron de moda los peinados con trenzas, pero de ello hablaremos otro día) eran aficionadas a ir como "joyas". Máxime teniendo en cuenta que si eran mujeres casadas, se les obligaba a portar velo fuera de casa, con lo que si deseaban lucir algo, sólo les quedaban los ojos.

La Dama de Warka, encontrada en la ciudad
de Uruk. Obsérvese con qué elegancia
lucía la moda unicej.
Y llegamos al elemento más curioso del maquillaje femenino de la época. Y es que si os parece extraño que se pintaran de forma exagerada, imaginaos lo que pensaríais al ver a todas las bellezas del lugar luciendo hermosos entrecejos.  Porque llevar entrecejo estaba muy de moda.  Y aquellas que no podían chulear de tener una pilosa uniceja, se la pintaban con el mismo maquillaje de ojos.  En algunas épocas, incluso, en vez de raya pintaban un punteado, como para "recalcar" la sensación de pelillos rebeldes. El vello corporal se consideraba kilómetrosexual, y las mujeres  sólo se depilaban las piernas para asemejarse a estatuas (el resto, se dejaba en sus sitios).  Obviamente, los hombres sumerios o acadios, no sólo no se depilaban, sino que hasta se dejaban largas y rizadas (los acadios) barbas, y los kaunakes masculinos se llevaban por las rodillas, para que ellas disfrutaran de la vista de esas hermosas extremidades bien pobladas. 

De todo esto se deduce, que aquellos que hoy día no nos depilamos las piernas, lo hacemos simplemente, en homenaje a Sargón, el Rey de Reyes, ejemplo de gobernante y legislador. (Vale, no es por eso, pero oye, si cuela, pues cuela...)

2 comentarios:

  1. El último bastión del unicejismo no es otro que el gran José Luis Perales.

    ResponderEliminar