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domingo, 27 de octubre de 2013

CUENTOS DE SAN ANDRÉS (Kindlegarten Ediciones, al ataque)

Autor: Tomás Rivera.

Nº de páginas.  Cada parte unas 40, no os quejéis, que se lee en nada.

Editorial: Kindlegarten Ediciones. (autopublicación)

Sinopsis:  Es la historia de Américo Santos, enamorado de la bella Altagracia Cisneros. El problema es que su padre, alcalde del pueblo, es un ser amargado dispuesto a  amargar a otros. ¿Conseguirá Américo salirse con la suya? Hasta aquí puedo leer...

Descarga:  Gratuita. En el blog Kindlegarten.

http://www.kindlegarten.es/


Mi opinión:  La verdad es que disiento, en un detalle, con el par de reseñas que ya he visto de esta deliciosa obra. Es cierto que constituye un claro homenaje a la literatura iberoamericana. Pero también destila un humor gallego descarado y maravilloso. Ese humor inteligente e irónico que dice las cosas sin decirlas, apoyándose en el ambiente y en el gesto. A mí, personalmente, el estilo me recuerda más al autor Wenceslao Fernández Flórez. Quien haya leído El Bosque Animado, se dará cuenta y entenderá a lo que me refiero.  ¿Será porque Tomás y el gran Wenceslao son gallegos? ¡Oye, lo mismo va a ser eso!. 

El Bosque Animado. Gran novela y
gran película.
Un punto fuerte de esta obra son los personajes.  Durante cinco estresantes años de mi vida, organicé un concurso de cuentos internacional, del que era secretario del jurado. El certamen se llamaba Cuentos de Provincias, y consistía en redactar historias en ese estilo intimista y cerrado característico de la novela costumbrista española del siglo XIX (Clarín y otros).  Es en los lugares pequeños, donde todo el mundo se conoce y todos saben de qué pie cojea el vecino, donde se pueden crear los personajes más sorprendentes, pues aunque no cuentes la vida y milagros, o el pasado de dicho personaje, el entorno y el ambiente, marcan claramente el peso que esa persona lleva encima.  Esto lo adoptaron muy inteligentemente los escritores iberoamericanos, y por ello ambas vertientes, la gallega (en el humor y los personajes)  y la iberoamericana (en el lenguaje y la ambientación), definen el carácter de la obra.

En Cuentos de San Andrés se nota, y mucho, esa presencia del que vive siendo espiado desde los quicios de las puertas; de esos mundos donde los fantasmas duermen bajo las camas y se aparecen por las noches para recordarnos nuestros pecados.  Y si a ello añades ese humor gallego del que he hablado, la mezcla se convierte en explosiva. Te ves obligado a acabar la historia, ya no sólo porque sea corta, que lo es, sino porque no sabes la frase lapidaria que te espera a  vuelta de hoja, para arrancarte una sonrisa.

Don Camilo y Peppone.  Cuando el
personaje destila cariño y empatía
a raudales.
También esta obra me recuerda a mi juventud, ya que me la pasé leyendo cuentos del genial Giovanni Guareschi.  Sus personajes del Po, su cura Don Camilo o ese alcalde Peponne, que se enzarzan continuamente en guerras políticas, pero que en el fondo darían la vida el uno por el otro, me enseñaron que hay cosas que están por encima de una persona. A veces es la amistad, y en otras ocasiones, como en esta obra,. el amor a una muchacha.  Ciertamente eso convierte esta obra en algo muy original, porque se unen en ella el humor inteligente de Galicia, con el humor entrañable del Mediterráneo.  Un humor que también recuerda en la actuación del funcionariado público, a los funcionarios de las obras de Andrea Camilleri.  En San Andrés se unen las personas de un pueblecito del Po, con las calles cerradas de Macondo y las charlas de los centenarios robles gallegos. .

A pesar de todo, tengo
mis sospechas acerca de
quién ha escrito la obra... ;D
En resumen, que no podéis perderos esta obra. 

De momento ya van publicadas dos partes, que se leen en un suspiro. Y además, son gratis.  Dado que en el blog no va a haber una cola de jubilados llevándose los libros por la cara, ya no tenéis pretexto para no bajaros el vuestro y pasar una buena tarde de domingo.


PD: El autor de esta reseña declara que no recibió ninguna caja de marisco  por parte del autor de Cuentos de San Andrés.  Los rumores acerca de una orgía a base de centollos y percebes en Segovia, son infundados.  Mi médico me tiene prohibido el marisco. 



domingo, 20 de octubre de 2013

LA SUMERIA, CUANDO BESA... (SEXO EN SUMERIA II)

Seguramente, estaréis familiarizados con una de las más conocidas anécdotas que Heródoto cuenta en sus Nueve libros de la Historia. Según Heródoto, las mujeres de Babilonia (de cualquier clase social) debían acudir al Templo de Ishtar al llegar a la pubertad, donde cualquier extranjero las haría perder la virginidad a cambio de una simple moneda.   Pues bien... ¡mentira cochina! Todo ello es falso como un euro de cartón.  Hoy día no se lo cree ningún sumeriólogo serio.  

Heródoto, padre de la Historia.
¡La cara  que se le quedaría
si se enterara de la verdad!
Según Jean Bottéro, lo que debió pasar es lo siguiente:  imaginemos a un señor griego que llega a Babilonia, al lado de la cual sólo le falta la boina para ser provinciano.  Y cuando llega al templo ve por todas partes jovencitas ofreciendo sexo, de lo que deduce, con su mentalidad griega, que son chicas de varias clases sociales que están allí para perder la virginidad.  Seguramente, esas jovencitas eran Shamhatu (lo que hoy definiríamos como una Escort). ¿Qué lugar mejor para encontrar clientes que el templo de la diosa del sexo? En suma, es como si Heródoto llegara a España, visitara el Colegio Oficial de Abogados, y dedujera que toda la población española está formada por letrados/as.

Obviamente, la anécdota de Heródoto se cae por sí misma.  Para empezar, a los mesopotámicos la virginidad les importaba bastante poco.   No tiene ningún sentido que una chica tuviera que ir al templo a perder la virginidad, desde el instante en que para ellos, la virginidad no tenía ni la más mínima importancia.  Hasta tal punto les tenía sin cuidado, que el matrimonio sumerio incluía cinco o seis meses de relaciones prematrimoniales previas, durante las cuales el acuerdo matrimonial podía romperse sin problemas.  Un refrán típico que se ha conservado dice: "¿Acaso debo reservar mi vientre para el aire?"

Sacerdotisa hieródula Kezertu.
¿A que está mona con esos rizos-rasta?
Como dije en la anterior entrega (Sexo en Sumeria I), los sumerios hacían el amor delante de la gente sin ningún complejo.  En cualquier taberna, un cliente podía pagar al dueño para hacer el amor  con una "esposa de la cerveza".  Estas muchachas eran esclavas a las que se reservaba para ese papel sexual. A estas jóvenes se las tenía en poca consideración, pero no por ser prostitutas, sino porque eran esclavas.  Las prostitutas en Sumeria gozaban de mucho prestigio social. Una prostituta de bajo nivel  era vista como una simple mujer que practicaba un oficio, igual que otra cualquiera. Si su nivel era más alto, por ser una Shamhatu, o cualquier tipo de prostituta sagrada (hieródula), entonces el prestigio se disparaba hasta las nubes. 

Curiosamente, había un tipo de sacerdotisa que tenía restricciones con el sexo. concretamente, las Naditu, que debían vivir recluidas en el Giparu (residencia sacerdotal).  En algunas ciudades las Naditu no podían practicar sexo (sobre todo ya en tiempos de Babilonia), y en otras sí que podían, pero no perder la virginidad para no correr el riesgo de un embarazo. ¿Cómo se las arreglaban para tener sexo sin perder la virginidad? Pues se han encontrado numerosos relieves donde el asunto se explica de forma muy gráfica.  No disimuléis pidiendo detalles, que seguro que todos estáis ya pensando en posturitas, etc, so perversos/as.

La imagen porno de hoy. ¿Queda aún alguna duda
acerca de cómo se las arreglaban las Naditu,
o he sido suficientemente explícito?
Otras sacerdotisas sí que podían practicar sexo sin restricciones, aunque algunas de muy alto nivel, como las Entu (grandes sacerdotisas), no acostumbraban a quedarse embarazadas.  Y he dicho "acostumbraban" porque no tenemos constancia de que realmente lo tuvieran prohibido.  De hecho, parece ser que si tenían un hijo, a éste se le concedía un carácter semidivino.  ¿Cómo se las arreglaban para evitar embarazos?  Pues por una parte, parece ser que usaban métodos parecidos a los de las egipcias o romanas, introduciendo en la vagina bolas de cerámica con diversas sustancias. No sabemos qué sustancias en concreto, pero dado que las romanas o las egipcias usaban cosas tan bonitas como el excremento de cocodrilo, mejor corramos un tupido velo sobre el asunto. 


Imagen del Silfio en una moneda.
Por la pinta, no podían llevarse en
la cartera.
El otro sistema usado era más curioso, ya que se trataba de una planta, el Silfio, perteneciente al género Ferula. Por lo visto, esta planta era un poderoso anticonceptivo. Se utilizaba el jugo extraído del tallo y las raíces, y por lo visto, no sólo era un buen anticonceptivo por sus propiedades estrogénicas, sino que también podía actuar como "píldora del día después".  Además, parece ser que los tallos estaban buenos tanto asados, como cocidos. Pero si el próximo viernes vais a ir corriendo al herbolario a pedir una dosis, mejor olvidaros de hacerlo, porque esa planta ya no existe.  Parece ser que no se podía cultivar en jardines, y que necesitaba un clima determinado que coincidía, en aquellos tiempos, con el de las costas del Mediterráneo Oriental; y además, la usaban para dársela a las cabras, porque mejoraba el sabor de su carne... Sea como sea, la última planta se la vendieron al emperador Nerón

En todo caso, los sumerios no tenían problemas en tener todos los hijos posibles, y seguramente usaban poco los métodos anticonceptivos, salvo en casos especiales, como el de las hieródulas.   Y es que eran gente muy desinhibida, y si no, que se lo digan al bueno de Gilgamesh, que se pasó la vida matando, bebiendo y haciendo el amor.

PD: Advierto, dado que me han hecho alguna observación al respecto, que las opiniones de Sheru sobre Gilgamesh no son las mías.  A mí me parece una obra literaria muy interesante y tengo una versión magnífica prologada por Borges.  Eso sí. Tengo la extraña sensación de que la mitad de la historia consiste en lo que Gilgamesh le dictaba a su secretario, y la otra mitad, lo que le contaba a los amigos en la taberna...

domingo, 13 de octubre de 2013

¡CIELOS, MI MARIDO! (SEXO EN SUMERIA I)

Hoy va de asuntos sexuales y de cuernos, así que seguramente  batiré el récord de visitas.

Matrimonio en Sumeria.  El hombre "mandaba" fuera
de casa y la mujer dentro. El mando de la tele era
de ella.
Empezaremos diciendo que en Sumeria, el matrimonio no era como el nuestro.  En el mundo de los dos ríos, el matrimonio no tenía un carácter religioso, aunque un sacerdote o sacerdotisa actuara de testigo.  Era un mero contrato legal, una forma de crear una "unidad de producción" al servicio del estado, en la cual el hombre se encargaba de conseguir comida, y la mujer de conseguir enseres y vestimenta.  ¿Es esto extraño? No tanto si nos fijamos en su forma de ver la vida.  Para empezar, para los sumerios el sexo era bueno, y había que practicarlo.  Por una parte, porque la diosa más grande (Inanna)  lo ordenaba; y por otra parte, porque gracias al sexo se tenían hijos.  Durante la Fiesta del Año Nuevo, que era la fiesta más grande del año, era muy habitual ver a parejas copulando en plena calle (algunos sumeriólogos opinan que esto se hacía también, porque como la fiesta era a finales de nuestro actual mes de Abril, los nacimientos de los posibles niños, que resultaban de la orgía, se sincronizaban en una época del año en que las madres ya no tenían que atender a la cosecha, y podían centrarse en su cuidado).  Lo de copular en público no estaba mal visto. En cualquier taberna, se podía hacer con una "esposa de la cerveza" delante de todos los clientes.

Ni siquiera estaba mal vista la homosexualidad, aunque tenían una actitud un poco jocosa hacia ella. En los templos de Inanna había sacerdotes travestidos, los Assinum. El único sexo que no toleraban era el incesto, sobre todo si se daba entre padres e hijas o madres e hijos. Algunas penas incluían la muerte para el padre o la madre, tras pagar una fortísima multa.

Pazuzu. Si alguien está pensando que se
parece mucho al demonio de El Exorcista...
acertó. Usaron esta estatuilla para  la
película.
Para los sumerios los hijos eran importantísimos. Eran la continuidad de la familia y una inversión de futuro en el negocio familiar.  Cuantos más hijos, mejor. Hay que tener en cuenta, que la mortalidad infantil en Sumeria, por culpa de las fiebres de los pantanos, era aterradora. Se cree que 7 de cada 10 niños no superaban los siete años de edad.  Tanto es así, que uno de los demonios más aterradores, Pazuzu,  además de traer fiebre ardiente y viento apestoso, era el protector de los niños recién nacidos. ¡Qué mejor protección, que poner al "malo" de guardaespaldas!

Se piensa que en los primeros tiempos de Sumeria, se practicaba la poligamia y la poliandria. Luego, ambas fueron prohibidas por el rey Urulkagina, pero la poligamia retornó según la sociedad se hacía más patriarcal.  El hombre podía divorciarse cuando quisiera, y la mujer tenía que pedir permiso. Eso sí. Una vez divorciados, la mujer se largaba con su dote intacta y con todos aquellos bienes que se hubieran adquirido o ganado con su dote.  El hombre podía tener consortes, y la mujer tenía que pedir permiso para tener amantes. Pero, por lo visto, era habitual que los maridos concedieran el permiso. ¿Por qué? Pues porque si ella se quedaba embarazada, el marido adoptaba al retoño.  En la sociedad sumeria, como dije, cuantos más hijos, mejor. Aunque fueran de otro.  Las leyes de adopción eran tan abiertas, que incluso se podían adoptar esclavos, que pasaban a ser hijos con todos los derechos. 

Escena porno en Sumeria.
Como no había cine, pues
hacían relieves "de cama"
Si una mujer consideraba que ya había tenido suficientes embarazos, podía regalarle al marido una esclava como concubina, para que tuviera hijos con ella. Esos hijos eran libres y tenían todos los derechos de herencia. Se piensa que, habitualmente, se les concedía la libertad, para que los hijos no pasaran la vergüenza de tener una madre esclava. En todo caso, si una esclava tenía un hijo con un hombre libre, o un esclavo con una mujer libre, sus hijos eran libres. En algunas ciudades se les obligaba a entregar el primer hijo al dueño del esclavo/a a modo de compensación, aunque se cree que se podía sustituir por el equivalente en bienes. 

Finalmente, otro elemento curioso de la sociedad sumeria, es que no había prejuicios contra las madres solteras.  Una mujer podía criar a sus hijos sola sin problema alguno, y sin que nadie la "mirara mal". Como mucho, un sumerio podía reírse un poco, pues ser madre soltera, desde el punto de vista sumerio, era renunciar a tener una "empresa familiar más grande".    El mismo Sargón de Akhad, en su biografía, se jacta y enorgullece de ser hijo de una sacerdotisa y madre soltera.

Y con esto acabo por hoy. En la segunda parte, subiremos la temperatura. Procurad leerlo fuera de horario infantil.

domingo, 6 de octubre de 2013

DEPREDADORES, GROOMERS Y LAS CATACUMBAS DE INTERNET

Acabo de leer, por intermedio de un amigo, este artículo:

http://www.abc.es/familia-padres-hijos/20131004/abci-grooming-reinounido-consejos-201310031457.html

Trata del mundo de los acosadores de niños en internet.  Como muchas de vosotras sois madres (y padres), dedicaré este fin de semana a hablar de este tema, en vez de hablar de mis novelas o de literatura en general.

Web-cam. El arma favorita del groomer
Un groomer es un delincuente, pero también es un enfermo. No voy a reproducir en este sitio algunos de los textos que van dejando por internet, porque podría estropearos el inicio de la semana.  Sólo os puedo decir, que son gente que realmente está convencida de que lo que hacen, es normal.  En su interior se ven como víctimas de una sociedad represiva que atenta contra sus libertades. Utilizan la Ingeniería Social. Este término engloba, dentro del mundo de la seguridad informática, a todo tipo de "trucos de trilero" para engañar al prójimo.   Lo primero que necesita alguien que use la Ingeniería Social es información. Y a partir de la información que consiga, creará una tela de araña alrededor de su víctima.  En cierto modo, utilizan los mismos trucos psicológicos que las echadoras de cartas, cuando te tiran de la lengua sin que tú te des cuenta, a fin de saber qué es lo que deben leer en el tarot.

Esto quiere decir que, tal y como indica el artículo, es imprescindible hablar francamente con el niño para que sepa que, dar información por internet,  es malo.   Por desgracia, vivimos en una sociedad miserable donde  los peores individuos implantan sus costumbres a base de repetirlas.  En cualquier chat de menores, se inculca la idea de que el niño o la niña que no proporciona todo tipo de datos al primero que se le cruza..., es un rarito. Para un niño esto es un peso psicológico muy fuerte. Los niños necesitan ser parte de un grupo y les duele mucho el rechazo.  Por tanto, es bueno que los padres refuercen  la personalidad del menor, ayudándolo a concienciarse de que él no es que sea raro por cumplir unas normas básicas de comportamiento... es que los demás son gilipollas (con perdón). También conviene que sean los padres los que enseñen a chatear al menor, mostrándolo las pequeñas señales que indican un intento de acercamiento sexual:

  • Preguntar a los dos segundos por la dirección de Skype o Facebook (claro intento de conseguir información personal, fotos o imágenes de cam)
  • Preguntar si el menor está solo en la habitación.
  • Ofrecerse directamente a enseñar partes sexuales por la cam, pero eso sí, "sin enseñar la cara".
  • Pedir insistentemente el número de móvil o el whasapp.
  • Presentarse como representante de modelos o fotógrafo (ninguna agencia de modelos  busca talentos en los chats, ni tampoco los fotógrafos lo hacen).


Hay que enseñar a los menores que en todo chat
hay unos administradores a los que pueden
recurrir para denunciar a un acosador.
Otra ayuda fundamental es retirar el ordenador del cuarto del niño y colocarlo en una sala común. Una de las primeras preguntas, aparentemente inocentes, que realiza el depredador es: "¿Estás solo en casa?". A veces esta frase indica, simplemente, que se intenta realizar una sesión de cibersexo, pero otras veces es el inicio de un tanteo, en el que el groomer sabrá si esa potencial víctima está dispuesta a contarle toda su vida.  Debe explicársele al menor, que dar a cualquiera el Facebook o el Tuenti es malo. Es terriblemente malo, porque gracias a  las redes sociales, el depredador puede saber los gustos musicales, los nombres de los amigos, de la mascota... A partir de ahí puede extraer posibles ideas para conversaciones amigables y, en el peor de los casos, claves de acceso.  Debe enseñarse a un menor que las claves de acceso nunca deben estar basadas en el  entorno familiar o social.  También debe enseñársele al niño, que mostrarse desnudo o en actitud erótica por la cam, no es un juego, pues hoy día hay programas que pueden capturar sin problema alguno la imagen del avatar. Y hay que indicarle, en suma,  que si acaba siendo una víctima, la Guardia Civil no es el enemigo, aunque cuatro idiotas de su clase le hayan hecho creer que la policía es "el malo". Cuando se llega a ese punto, el Servicio de Delitos Tecnológicos de la Guardia Civil, puede convertirse en el mejor amigo del menor. Siempre hay que denunciar sin el más mínimo temor, pues se puede monitorizar el equipo del niño, con el fin de pillar y rastrear in fraganti al groomer de turno.  

Los groomers se basan en los miedos y traumas del menor para intimidarlo a la hora de denunciar. "Pondré tus imágenes en internet, para que todos las vean"... "Haré que tus padres se enteren"... "Destruiré tu ordenador porque soy un hácker superpeligroso"... El niño debe saber que las imágenes se pueden borrar, incluso aunque estén en un servidor del extranjero (para eso está la Interpol), y  la pena impuesta, puede aumentar para el groomer por ponerlas, pues se convierte en alevosía; los padres deben inculcar confianza en el menor para que sepa que lo apoyarán y que su mundo no se va a hundir si ellos se enteran de lo que ha pasado; y, sobre todo, el menor debe saber que un hácker jamás haría algo como eso, y que "destruir" un ordenador... no es tan fácil como algunos lo pintan.

Tor, la oscura entrada a las catacumbas
Llegado este momento, la pregunta es: ¿Hasta qué punto se les puede detener? La Guardia Civil española se ha convertido en puntera en la detención de redes de pederastas en P2P. Los programas que utilizan, han sido solicitados a veces, incluso, por el FBI.  Pero hay un sitio donde no pueden cazarlos. Ese sitio es Deep Internet.  Deep Internet son las catacumbas de la red, el lugar donde ni los gobiernos pueden imponer su voluntad. Un sitio donde se contratan sicarios, se venden drogas, se refugian lo peor de lo peor del mundo de la pedofilia... Y también hay háckers, pues allí disfrutan de esa libertad que los reyes de la red siempre predican y anhelan.  En ese lugar, la policía poco puede hacer.  Para entrar en esas cloacas, se necesitan herramientas especiales que encriptan la señal  y desvían la IP del ordenador. Sin la IP, la policía no puede rastrear al depredador.  Recientemente, se ha detenido al rey de las drogas en Deep Internet, que dirigía un mercadillo llamado SilkRoad. Pero se le ha detenido porque cometió un error de novato. Si no llega a ser por ello, el FBI aún andaría dando golpes de ciego. 

Háckers. Muchas veces, la última línea de defensa
ante los depredadores
¿Significa esto que aquellos acosadores que se refugien en esa cloacas, estarán impunes? Pues no del todo. Por suerte, los háckers, que no son demonios con cuernos y rabo, como a veces se les pinta, desean tener unas catacumbas libres de detritus, y ellos mismos se dedican a cerrar los foros de los "CP'S" (como llaman en el argot a los pederastas).  No organizan cacerías, porque eso iría contra el espíritu libertario de ese lugar, pero si ven que un foro se desmanda, o que la propia policía esparce rumores sobre que en ese foro, las actividades ya sobrepasan ciertos límites, el foro recibe un castigo ejemplar, como sólo los háckers saben aplicarlo.  No pueden rastrearlos, pero sí hacerlos la vida imposible. En algunos casos eso ha producido que muchos groomers, azuzados por sus compulsiones psicológicas, hayan abandonado la catacumba y hayan ido a una red P2P, donde la Guardia Civil los ha podido echar, convenientemente, el guante.

Recordad. Vosotros/as sois la primera línea de defensa de vuestros hijos. Hay páginas de internet, donde os pueden asesorar magníficamente sobre estos temas de seguridad:


PD: Por cierto, que en mi próxima novela hay una subtrama que trata de este desagradable y oscuro mundo... ¡Vaya, hombre! ¡Al final, acabé hablando de mis libros...!  ;D

PD (bis): Ahora en serio. Espero que esta información os sea útil.


jueves, 3 de octubre de 2013

LA SUMERIA Y LA OSA, CUANTO MÁS CEJIJUNTA, MÁS HERMOSA

¡Claro que las sumerias se maquillaban! Eran muy coquetas, y se han encontrado poemas donde se describen minuciosamente los procesos de su "embellecimiento".  Eso sí. Una mujer sumeria maquillada, no sería muy bien vista hoy día. En Sumeria, al igual que en otras civilizaciones antiguas, el maquillaje era una imitación del arte de la escultura.  Las estatuas de la época se pintaban (aunque ahora veamos  la Venus de Milo blanca deslumbrante, en tiempos estuvo policromada, lo juro por San Fidias). 

Gracias a análisis modernos, sabemos que así lucía
una Koré.  ¿A que estaba guapa la moza?
Los sumerios pintaban de colores sus estatuas, e incluso colocaban piedras de colores en los ojos, sobre todo azules, ya que se consideraba que ese color era una señal divina, y los gobernantes eran muy chulescos, incluso ya en esos tiempos remotos.  Por ello, las macizas de los dos ríos, se maquillaban imitando a las estatuas, por lo que hoy día parecerían un poco "ridículas" (o, como dicen en mi tierra... "más pintás que una puerta de corral", o, como decíamos en el teatro... "maquillaje tipo 30.000 watios de luz-pilingui").

Uno de los elementos de maquillaje más importantes era la raya del ojo, que se pintaban de forma parecida a los egipcios.  Esto se hacía, no sólo por estética, sino por salud. El maquillaje de ojos era parecido al Kohl egipcio, y entre sus ingredientes estaba el polvo de antimonio, que es un bichicida fantástico para evitar enfermedades oculares, así como la ceniza de incienso.

Los coloretes se solían aplicar mezclando cremas diversas con polvos minerales, como la azurita para el azul o la malaquita para el verde.  El azul en la sombra de ojos tenía mucho éxito, ya que era el color del lapislázuli, y sobre todo las mujeres acadias, que debían ser más pijinas (pusieron de moda los peinados con trenzas, pero de ello hablaremos otro día) eran aficionadas a ir como "joyas". Máxime teniendo en cuenta que si eran mujeres casadas, se les obligaba a portar velo fuera de casa, con lo que si deseaban lucir algo, sólo les quedaban los ojos.

La Dama de Warka, encontrada en la ciudad
de Uruk. Obsérvese con qué elegancia
lucía la moda unicej.
Y llegamos al elemento más curioso del maquillaje femenino de la época. Y es que si os parece extraño que se pintaran de forma exagerada, imaginaos lo que pensaríais al ver a todas las bellezas del lugar luciendo hermosos entrecejos.  Porque llevar entrecejo estaba muy de moda.  Y aquellas que no podían chulear de tener una pilosa uniceja, se la pintaban con el mismo maquillaje de ojos.  En algunas épocas, incluso, en vez de raya pintaban un punteado, como para "recalcar" la sensación de pelillos rebeldes. El vello corporal se consideraba kilómetrosexual, y las mujeres  sólo se depilaban las piernas para asemejarse a estatuas (el resto, se dejaba en sus sitios).  Obviamente, los hombres sumerios o acadios, no sólo no se depilaban, sino que hasta se dejaban largas y rizadas (los acadios) barbas, y los kaunakes masculinos se llevaban por las rodillas, para que ellas disfrutaran de la vista de esas hermosas extremidades bien pobladas. 

De todo esto se deduce, que aquellos que hoy día no nos depilamos las piernas, lo hacemos simplemente, en homenaje a Sargón, el Rey de Reyes, ejemplo de gobernante y legislador. (Vale, no es por eso, pero oye, si cuela, pues cuela...)