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domingo, 20 de julio de 2014

MUSHUSHU, EL DRAGÓN QUE QUISO SER DINOSAURIO

Si visitamos el Museo de Pergamon de Berlín, podremos descubrir uno de los objetos más bellos que produjo Mesopotamia y que ha llegado a nuestros días. En una de las salas está reconstruida de forma cuidadosa la impresionante y maravillosa Puerta de Ishtar de Babilonia. Entre sus ladrillos vidriados azules destacan figuras de animales, sobre todo leones, y también se puede observar la figura de un animal extraño: se trata de uno de los más famosos seres de la mitología de los dos ríos, el dragón Mushushu.

Como buen dragón presenta escamas sobre su piel, patas traseras de águila, delanteras de león, una larga y delgada  cola, largo e igualmente delgado cuello, lengua de serpiente y una cresta de incierto origen. Hay otros dragones en la mitología mesopotámica, pero ninguno tan imaginativo ni elaborado, aunque todos ellos comparten algo de naturaleza de ofidio. Tanto es así que el mismo nombre,  Mushushu, traducido del acadio, significaría “serpiente feroz”.
Nuestro dragón no solamente estuvo metido en varias peleas acompañando al dios Marduk, al cual estaba unido por la religión, sino que su fama trascendió a Babilonia, ya que se piensa que con los siglos dio origen al mito griego de la Hidra. Incluso aparece en la Biblia, en unos pasajes del Libro de Daniel, aunque algunas iglesias protestantes los consideran  apócrifos.

Sin embargo, tal vez el hecho más singular de la historia de este mítico animal es que el mismísimo descubridor de la Puerta de Ishtar, el arqueólogo Robert Koldewey, consideraba que este dragón había tenido una existencia real.  La razón por la que pensaba esto es que en la puerta aparecen representados varios animales reales, y Mushushu sería, por tanto, el único imaginario, lo que le hacía demasiado singular ante los ojos del historiador.  De hecho, es el único animal mítico mesopotámico que, aparentemente, a lo largo de los siglos no cambió de imagen ni evolucionó lo más mínimo, permaneciendo inmutable en las distintas  representaciones artísticas que se han conservado. Todo ello  le hacía creer a Koldewey que era un animal sacado de la vida real, y que había convivido con los acadios, los asirios y, posiblemente incluso, con los babilónicos, habiéndose extinguido por razones desconocidas. Por si fuera poco, esa idea se reforzaba con los pasajes bíblicos, en los que el arqueólogo creía a pies juntillas, como cristiano devoto que era.  Finalmente, y tras romperse mucho la cabeza, pues las patas traseras de águila le desmontaban todos los esquemas, llegó a  aventurar que Mushushu habría sido un pariente cercano de los dinosaurios iguanodontes cuya imagen era, por entonces, la que más se acercaba a nuestro dragón.


Hoy sabemos que nunca existió, pero gracias a la belleza de la Puerta de Ishtar, será inmortal para todo aquel que la contemple.

domingo, 13 de julio de 2014

LAS CHICAS SON GUERRERAS (I)

Con esta entrada voy a iniciar una serie de artículos, en los que poco a poco iré presentando a mujeres que han conseguido el calificativo de "hacker".  Empiezo con la pionera por excelencia, tan pionera que vivió en una época en que el término "hacker" aún no existía siquiera.  Me refiero a Lady Ada Lovelace.

No hagáis caso del peinado.
Aún no había nacido Llongueras.
La muchacha nació en 1815.  Y lo tenía todo: era un bellezón, era hija de Lord Byron (casi nada), y en vez de dedicarse a coser, a hablar de flores o a esas bonitas actividades que practicaban las mujeres victorianas, ella se dedicó a las matemáticas.  Por si lo estáis ya pensando, pues sí.  Hubo al principio  muchas habladurías al respecto, pero ser guapa y rica tiene su aquél, así que las descripciones de la época son muy generosas al respecto, calificándola de encantadora y bella. Solamente se conoce un caso de alguien que la trató de estirada y otros epítetos poco amables. Y sabemos que ella le había dado calabazas, así que...

Su contribución a la Ciencia viene de la mano de su amistad con Charles Babbage. Este era un matemático que intentaba diseñar máquinas de calcular.  Hay que tener en cuenta que en aquellos tiempos Inglaterra era el centro del mundo, y que el imperio se sostenía gracias al apoyo de un bonita flota de barcos de guerra. Los barcos de esos tiempos necesitaban buenos cronómetros y buenas calculadoras, al no existir el GPS, así que el almirantazgo patrocinaba los estudios de Babbage.  La verdad es nunca logró acabar ninguna de las máquinas, porque se pasaba el día añadiendo cosas. Hoy día, gracias a simulaciones, sabemos que muchas de ellas habrían funcionado perfectamente, pero ya se sabe: ser perfeccionista no siempre te lleva a buen puerto.

Código fuente en lenguaje ADA. No entenderéis
gran cosa, pero ella, se lo habría pasado
muy bien con esto.
Nuestra protagonista de hoy, tenía fama de llevarse muy bien con los hombres, y no solamente en el aspecto del ligoteo, sino en el intelectual. Ella se definía como "poetisa científica y analista" y  llenaba sus tertulias de científicos y escritores (entre otros, Charles Dickens).  Y es en esa labor de analista en la que aparece su genialidad. Para Charles Babbage, la máquina analítica era una simple calculadora, mientras que para Ada, la máquina tenía un potencial en el cumplimiento de tareas y funciones diversas.  Para ello desarrolló el primer algoritmo de la historia, e inventó una metodología de programación cuyas bases hoy día se siguen utilizando. por si fuera poco, llegó a pensar en el sistema de introducción de datos, sugiriendo las tarjetas perforadas.   Estamos, pues, ante el primer programador informático de la historia. A partir de ahora, cada vez que algún listillo os diga eso de "las mujeres y los ordenadores" advertirle que los programas de ordenador llevan faldas.

Pero ya sabemos lo que suele suceder con la Historia. Fue ninguneada y olvidada durante años, hasta que a mediados del siglo XX se la empezó a recordar de nuevo. En el año 1979, el Departamento de Defensa de los EE.UU, le puso su nombre a un nuevo lenguaje de programación, el ADA, el cual, además, es el primer lenguaje diseñado para sistemas expertos (o sea, sistemas que pueden tomar decisiones por sí mismos, aunque dentro de unos parámetros determinados).  En realidad, es un triunfo tardío un poco agridulce, pues no es divertido saber que tu nombre sirve para programar misiles de crucero o bombas "inteligentes", aunque, por suerte, también tiene aplicaciones en el control de tráfico aéreo y la industria aeroespacial, con lo que bien se puede decir que Ada Lovelace, logró llegar a las estrellas. 


miércoles, 9 de julio de 2014

ESTAMOS DE ESTRENO

 ¡¡¡Por fin!!!. 

SINOPSIS: Teresa (Digital Death), una hacker desencantada con las causas perdidas, acepta el encargo de un viejo conocido para descubrir los trapos sucios de una empresa de alta tecnología, que se remontan a una oscura tragedia durante la guerra civil española, y se guardan en una caja de seguridad de un banco. Paralelamente, se involucra en el encargo de un millonario chino: deberá localizar contra reloj a su sobrina, una niña que ha sido secuestrada por una red de explotación sexual infantil, y que realiza sus actividades en Deep Web, la Internet Oscura, donde la policía no puede rastrear a los delincuentes. Para conseguir ambos objetivos tendrá que romper sus propias reglas y afrontar la prueba más dificil para todo hacker: mirar dentro de sí misma. Y es que las claves de acceso más impenetrables, son aquellas que llevamos dentro.



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