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domingo, 20 de octubre de 2013

LA SUMERIA, CUANDO BESA... (SEXO EN SUMERIA II)

Seguramente, estaréis familiarizados con una de las más conocidas anécdotas que Heródoto cuenta en sus Nueve libros de la Historia. Según Heródoto, las mujeres de Babilonia (de cualquier clase social) debían acudir al Templo de Ishtar al llegar a la pubertad, donde cualquier extranjero las haría perder la virginidad a cambio de una simple moneda.   Pues bien... ¡mentira cochina! Todo ello es falso como un euro de cartón.  Hoy día no se lo cree ningún sumeriólogo serio.  

Heródoto, padre de la Historia.
¡La cara  que se le quedaría
si se enterara de la verdad!
Según Jean Bottéro, lo que debió pasar es lo siguiente:  imaginemos a un señor griego que llega a Babilonia, al lado de la cual sólo le falta la boina para ser provinciano.  Y cuando llega al templo ve por todas partes jovencitas ofreciendo sexo, de lo que deduce, con su mentalidad griega, que son chicas de varias clases sociales que están allí para perder la virginidad.  Seguramente, esas jovencitas eran Shamhatu (lo que hoy definiríamos como una Escort). ¿Qué lugar mejor para encontrar clientes que el templo de la diosa del sexo? En suma, es como si Heródoto llegara a España, visitara el Colegio Oficial de Abogados, y dedujera que toda la población española está formada por letrados/as.

Obviamente, la anécdota de Heródoto se cae por sí misma.  Para empezar, a los mesopotámicos la virginidad les importaba bastante poco.   No tiene ningún sentido que una chica tuviera que ir al templo a perder la virginidad, desde el instante en que para ellos, la virginidad no tenía ni la más mínima importancia.  Hasta tal punto les tenía sin cuidado, que el matrimonio sumerio incluía cinco o seis meses de relaciones prematrimoniales previas, durante las cuales el acuerdo matrimonial podía romperse sin problemas.  Un refrán típico que se ha conservado dice: "¿Acaso debo reservar mi vientre para el aire?"

Sacerdotisa hieródula Kezertu.
¿A que está mona con esos rizos-rasta?
Como dije en la anterior entrega (Sexo en Sumeria I), los sumerios hacían el amor delante de la gente sin ningún complejo.  En cualquier taberna, un cliente podía pagar al dueño para hacer el amor  con una "esposa de la cerveza".  Estas muchachas eran esclavas a las que se reservaba para ese papel sexual. A estas jóvenes se las tenía en poca consideración, pero no por ser prostitutas, sino porque eran esclavas.  Las prostitutas en Sumeria gozaban de mucho prestigio social. Una prostituta de bajo nivel  era vista como una simple mujer que practicaba un oficio, igual que otra cualquiera. Si su nivel era más alto, por ser una Shamhatu, o cualquier tipo de prostituta sagrada (hieródula), entonces el prestigio se disparaba hasta las nubes. 

Curiosamente, había un tipo de sacerdotisa que tenía restricciones con el sexo. concretamente, las Naditu, que debían vivir recluidas en el Giparu (residencia sacerdotal).  En algunas ciudades las Naditu no podían practicar sexo (sobre todo ya en tiempos de Babilonia), y en otras sí que podían, pero no perder la virginidad para no correr el riesgo de un embarazo. ¿Cómo se las arreglaban para tener sexo sin perder la virginidad? Pues se han encontrado numerosos relieves donde el asunto se explica de forma muy gráfica.  No disimuléis pidiendo detalles, que seguro que todos estáis ya pensando en posturitas, etc, so perversos/as.

La imagen porno de hoy. ¿Queda aún alguna duda
acerca de cómo se las arreglaban las Naditu,
o he sido suficientemente explícito?
Otras sacerdotisas sí que podían practicar sexo sin restricciones, aunque algunas de muy alto nivel, como las Entu (grandes sacerdotisas), no acostumbraban a quedarse embarazadas.  Y he dicho "acostumbraban" porque no tenemos constancia de que realmente lo tuvieran prohibido.  De hecho, parece ser que si tenían un hijo, a éste se le concedía un carácter semidivino.  ¿Cómo se las arreglaban para evitar embarazos?  Pues por una parte, parece ser que usaban métodos parecidos a los de las egipcias o romanas, introduciendo en la vagina bolas de cerámica con diversas sustancias. No sabemos qué sustancias en concreto, pero dado que las romanas o las egipcias usaban cosas tan bonitas como el excremento de cocodrilo, mejor corramos un tupido velo sobre el asunto. 


Imagen del Silfio en una moneda.
Por la pinta, no podían llevarse en
la cartera.
El otro sistema usado era más curioso, ya que se trataba de una planta, el Silfio, perteneciente al género Ferula. Por lo visto, esta planta era un poderoso anticonceptivo. Se utilizaba el jugo extraído del tallo y las raíces, y por lo visto, no sólo era un buen anticonceptivo por sus propiedades estrogénicas, sino que también podía actuar como "píldora del día después".  Además, parece ser que los tallos estaban buenos tanto asados, como cocidos. Pero si el próximo viernes vais a ir corriendo al herbolario a pedir una dosis, mejor olvidaros de hacerlo, porque esa planta ya no existe.  Parece ser que no se podía cultivar en jardines, y que necesitaba un clima determinado que coincidía, en aquellos tiempos, con el de las costas del Mediterráneo Oriental; y además, la usaban para dársela a las cabras, porque mejoraba el sabor de su carne... Sea como sea, la última planta se la vendieron al emperador Nerón

En todo caso, los sumerios no tenían problemas en tener todos los hijos posibles, y seguramente usaban poco los métodos anticonceptivos, salvo en casos especiales, como el de las hieródulas.   Y es que eran gente muy desinhibida, y si no, que se lo digan al bueno de Gilgamesh, que se pasó la vida matando, bebiendo y haciendo el amor.

PD: Advierto, dado que me han hecho alguna observación al respecto, que las opiniones de Sheru sobre Gilgamesh no son las mías.  A mí me parece una obra literaria muy interesante y tengo una versión magnífica prologada por Borges.  Eso sí. Tengo la extraña sensación de que la mitad de la historia consiste en lo que Gilgamesh le dictaba a su secretario, y la otra mitad, lo que le contaba a los amigos en la taberna...

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